*AYUDA SABIA Y ALEGRE*
La pandemia y sus olas también ha traído una gran cantidad de personas pidiendo en las calles y estoy seguro no es un fenómeno de un país, ni de una sola nacionalidad. Ayer caminando por el barrio donde vivo, volví a ver al mismo hombre en un semáforo. Tenía un cartel que decía: * “Necesito dinero para comer”* al pasar por su lado me dijo * ¿Me ayudas?* Miré para la otra esquina y suspiré. Al llegar a mi casa pensé: * ¿Soy la clase de persona que no ayuda a los necesitados? ¿Qué clase de cristiano o ser humano es aquel que no tiende su mano a los que más necesitan?* Me di un consuelo y dije: * “Eglis, seguro este hombre era un simulador, pero en el fondo no tiene necesidades, algunos lo hacen, simulan muy bien y ganan más que un profesional. Por otro lado, hay muchos que realmente si les hace falta ayuda y verdaderamente pasan hambre”.* Otro consuelo o justificación apareció en mi mente: * “Eglis, ese hombre tenía cara de estar drogado, si le dabas dinero ...