*SITUACIONES DIFÍCILES: ENTRE EL SUFRIMIENTO Y LA MUERTE*.

 

Anoche las redes sociales de muchos conocidos de mi tierra natal explotaron con una triste noticia, el fallecimiento de un hombre muy conocido por su trabajo y entrega. Recuerdo que muy jovencito en mis andares como líder estudiantil compartí en diversas ocasiones con ese señor, que por aquel entonces no era una figura tan relevante para el país pero que ya era un trabajador incansable.

Hace unos días también murió aquí en Perú un amigo, una persona íntegra, sobria, digna, cuando conversaba con él recordaba a mi padre, se nos fue un hombre luchador de mil batallas, adulto emprendedor y lleno de energía a pesar de sus siete décadas bien vividas.

En tiempos de muerte y sufrimiento es que algunos nos preguntamos. *Dios ¿Estás ahí?*

¿Dónde está Dios cuando nos sentimos dolidos? El mensaje que he encontrado y quiero que lo lleves contigo en tiempos difíciles, es que cuando no puedes ver su mano, confía en tu corazón, y ten la certeza que Él no te ha abandonado. Cuando parezca que ya no tienes fuerzas por ti mismo, es cuando más puedes descansar completamente en su presencia y saber que su poder se perfecciona en tu debilidad (2 Corintios 12:9-10).

Pero que le voy a decir a alguien que pierde un familiar o que sufre una enfermedad como el Covid 19 y está en una Clínica entubado, a veces está el más elocuente no sabe que expresar, se le acabó el discurso, eso me ha pasado por estos días de tristeza y desconsuelo para muchos.

La pérdida de una persona significativa en nuestras vidas produce sentimientos negativos, los cuales muchas veces nos llevan a tener pensamientos dañinos. Eclesiastés 3 dice que hay tiempo para llorar y también para reír, por lo cual no debemos subestimar el tiempo de duelo. Tener un momento para llorar la muerte de alguien es importante, pero también es crucial que aprendamos a encontrar esperanza en medio del dolor. Pero quizás alguien me diga:  Eglis deja el fanatismo, estos hombres eran buenos. No creo en Dios porque él sí que no es bueno. Ellos no merecían morir por eso no creo en Dios. Estos tiempos entre el sufrimiento y la muerte nos enfrentan a una elección y cada cual es libre de elegir creer o no creer en quien Dios dice ser.

Yo particularmente prefiero creer en lo que mi abuela dice: *Dios siempre es bueno*.

*Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.  (Salmos. 23:6).*

 También elijo creer que *Dios siempre es soberano.*

*Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que le place.  (Salmos. 115 :3)*.

Aunque nací en un lugar donde nada material sobra, tampoco morí porque lo fundamental para vivir faltaba. Por eso creo firmemente que Dios siempre es suficiente.

*El Señor es mi pastor, nada me faltará (Salmos. 23:1)*.

Cuando estudiaba la secundaria estaba una semana lejos de casa y mi padre al despedirse siempre decía: pórtese bien que nada le cuesta y arrímese a buen árbol.  Por eso prefiero -aunque me llamen necio- estar a la sombra de mi padre que está en los cielos, porque Dios es siempre sabio.

*Porque la necedad de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres (1 Cor. 1:25).*

Como todo emigrante he vivido situaciones difíciles, que un día, quien sabe, cuente para aquellos que solo ven resultados y piensan que un triunfo es cuestión de suerte, lo poco o mucho que logro es por la gracia y compasión de Dios, estoy seguro que en medio de esta pandemia con tantas pérdidas. * Dios siempre es compasivo.*

*Gritad de júbilo, cielos, y regocíjate, tierra prorrumpid, montes en gritos de alegría, porque el Señor ha consolado a su pueblo. Y de sus afligidos tendrá compasión. (Isa. 49:13).*

La Biblia dice que las personas que deciden aceptar a Jesús como su salvador y siguen sus enseñanzas, tienen un lugar especial junto a Él en el cielo. Esta promesa cambia nuestra perspectiva con respecto a la muerte, pues ya no se convierte en el fin, sino en el principio de una nueva vida feliz junto a Dios. Mientras estamos en la Tierra, podemos hallar paz y consuelo en Cristo, a través de lo que nos dice en su Palabra. En esto, aunque me digas ignorante también creo.

*BUSQUÉMOSLE ANTES DE QUE SEA TARDE, PORQUE ÉL ES BUENO, SOBERANO, SUFICIENTE, SABIO Y COMPASIVO.*

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